Pagar colegiaturas
Un proceso que se debe de planear con tiempo
Sin importar la edad de tu hijo, la mejor estrategia para crear un fondo educativo es invertir una cantidad mensual regularmente, en una cuenta de ahorros, añadiéndole dinero de los bonos laborales, reembolsos de impuestos, regalos y herencias. Al mismo tiempo que tu cuenta de ahorros se mantiene intacta, también piensa en ir ahorrando conforme tu hijo va creciendo.
De recién nacido a los 5 años, el tiempo está de tu lado
De 12 a 18 años antes de que tu hijo comience la universidad, tienes suficiente tiempo para que arriesgues un poco más y seas más agresivo en tus inversiones, con miras de obtener mayores ingresos. Invierte la mayoría de los ahorros para la universidad (o al menos tanto como tu tolerancia te lo permita) en acciones o acciones de fondos mutuos. La bolsa de valores constantemente tiene altas y bajas, pero a largo plazo, el invertir en la bolsa es consistentemente más beneficioso que los otros tipos de inversiones.
De los 6 a los 9: sigue tu camino
Si tu hijo tiene de 6 a 9 años de edad y a penas has comenzado a invertir, quizá no quieras invertir agresivamente. Con una década por delante, antes de que tu hijo comience la universidad, tu puedes seguir preparándote, pero podrías moderar el riesgo un poco al invertir bienes en fondos menos agresivos. Si tu has estado ahorrando regularmente y ya cuentas con un fondo considerable para la universidad, puedes continuar así durante este periodo.
De los 10 a los 13 años: en sus marcas, listos…
Continúa “llenando el cochinito”, pero comienza a dirigir tu portafolio hacia un perfil más conservador. Tu puedes hacer esto al dirigir más de tus contribuciones nuevas hacia bonos y acciones más tranquilas o bien fondos de ingreso de valor, mismos que buscan acciones que paguen altos dividendos, y tienden a sobrellevarse en el mercado mejor. Comienza haciendo investigaciones más seguras y menos volátiles, donde puedes ca comenzar a transferir tu dinero dentro de los próximos años.
Cuando sólo te falten cinco años más: vete a la segura
No necesitas alterar dramáticamente la distribución de tus bienes el primer día de secundaria de tu hijo, pero deberías comenzar a considerar el conservar los ingresos ganados hasta ahora. De seguro vas a querer conservar algún crecimiento en tu portafolio para protegerte de la inflación, pero en general, tu énfasis debería de estar en conservar capital e ingresos. Al poner un plan de en marcha para vender tus acciones, y comprar menos inversiones volátiles, como bonos, CD’s, cuentas en el mercado monetario y series de ahorro de BONO tipo EE, no tendrás que enfrentarte a la necesidad de vender cuando el mercado baje para pagar la colegiatura.
A dos años de camino: el momento de la verdad
Llegó el momento de considerar un poco de ayuda financiera. El primer paso es calcular la contribución familiar anticipada. Para tener una idea más precisa, considera mover tu dinero para bajar tu ingresos que son usados para calcular la ayuda financiera. Por ejemplo, cuando vendes acciones después de enero, del tercer año en el que tus hijos están en la secundaria, las ganancias son consideradas como ingresos en los formularios de ayuda financiera. Si los vendes después de la fecha del limite de enero, las ganancias aparecen como bienes y cuentan menos para la ayuda financiera. Busca otras maneras de reducir tus ingresos, quizá, podrías contribuir a la cuenta de beneficios flexibles que ofrece tu empleador, ya que el ingreso que se cuela en dichas cuentas, no está incluido en los cálculos de de ayuda financiera.
Si parece que no calificaras para recibir ayuda financiera, considera préstamos de programas federales y estatales que no están basados en necesidad. También, muchas universidades ofrecen plan de cuotas mensuales que extienden los pagos, haciendo que puedas pagar más fácil por la educación de tu hijo, si es que ese dinero sale de tu ingresos actuales.
Trabajar con un contador
Un contador puede ser un recurso importante durante el proceso de planeación y ejecución de un plan de ahorros. Él o ella pueden darte consejos para sacarle el máximo provecho a los creditos tributarios educativos como el “HOPE” y el “credito de Lifetime Learning” ymismos a los que puedes calificar una vez que comiences a pagar por la colegiatura. |