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Póliza de cuidado a largo plazo

¿En qué parte de tu plan financiero encaja la póliza de cuidado a largo plazo?
Debido a que las expectativas de vida en los EEUU aumentan cada año, las personas pueden anticipar una juventud extendida y una jubilación más larga. Al mismo tiempo, el costo de cualquier tipo de cuidado médico que se pudiera necesitar está aumentando. Como resultado, más y más personas están evaluando las pólizas de cuidado de largo plazo como una manera de proteger los ahorros por los cuáles han trabajado toda su vida. La decisión de hacer de la póliza de cuidado a largo plazo parte de tu plan financiero, es una decisión importante, decición que debes considerar igual que cualquier otra decisión financiera importante.

¿Cómo decides si el riesgo de necesitar cuidados a largo plazo vale lo que cuesta la cobertura? La respuesta depende de un numero de factores, incluyendo tu edad, condición financiera, estado de salud y situación familiar.

Deja que los números te enseñen el camino
La decisión de comprar una seguro de cuidados a largo plazo debe comenzar con un análisis detenido de tu situación financiera. Para algunos, el seguro de cuidados a largo plazo es una manera económica y atractiva de obtener seguridad. Para otros, el costo es prohibitivo. Generalmente, debes considerar una póliza de cuidados a largo plazo si tienes más de $75,000 en bienes por persona en tu hogar y un ingreso anual de al menos $30,000 por persona. Si no entras en estas categorías, quizá sea mejor que “gastes” tus bienes, lo que quiere decir, usar tus propios recursos para pagar por el cuidado a largo plazo hasta que tus bienes lleguen al limite en donde calificas para Medicaid y este comience a cubrir los gastos.

Por supuesto, estas figuras representan parámetros generales. Las personas que quieren dejar una herencia, o aquellas que quieren evitar depender en el Medicaid, tal ves prefieran comprar el seguro de cuidado a largo plazo. Sin embargo, el comprar una póliza de cuidado a largo plazo, no se debe convertir en un apuro financiero o no debe requerir un cambio substancial en tu estilo de vida. No tiene sentido usar tus ahorros para pagar por las primas.

El hacer esto agotaría el bien que estas tratando de proteger. Idealmente, tu deberías gastar no mas de 6 a 8 por ciento de tus ingresos en primas de la póliza de cuidado a largo plazo. En general, las primas anuales pueden correr desde $1,000 a $3,000 dólares dependiendo en tu edad, cuando compras la póliza y los beneficios. Las pólizas típicamente son más económicas cuando comienzas más joven. Al determinar si puedes costear el seguro de cuidado a largo plazo, es importante mirar hacia el futuro.

Cuando las primas comienzan a costar varios miles de dólares, muchos portadores de póliza se dan cuenta que no pueden costear las primas y abandonan la póliza.

Desafortunadamente, esta eventualidad ocurre cuando es más probable que necesiten la cobertura. Antes de comprometerte con una póliza de cuidado a largo plazo, es importante que consideres si vas a poder seguir costeando las primas 10 o 15 años más adelante.

Por tu salud
El segundo factor que debes considerar al determinar si comprar un seguro de cuidado a largo plazo es tu salud y el historial de salud de tu familia. ¿Tienes familiares que han trabajado hasta los noventas o un historial familiar de enfermedades del corazón que ha cobrado las vidas de familiares cercanos a una edad temprana?

El seguro de cuidado a largo plazo es recomendado para personas con un historial familiar de ataques al corazón, alta presión, demencia, enfermedad de Parkinson, o otras condiciones que probablemente necesitan cuidados a largo plazo. Si tu historial genético te inclina hacia comprar cobertura de cuidado a largo plazo, no esperes mucho tiempo a comprar la póliza, el principio de una condición médica puede que haga más difícil el obtener cobertura.

Es asunto de familia
Puede que seas un buen candidato para el seguro de cuidado a largo plazo si tus familiares viven muy lejos y no te podrían proveer con cuidado regular. Por otro lado, si tu cónyuge o tus hijos te han indicado que están dispuestos a darte cuidados, deberías considerar una póliza que brinda buenos beneficios de cuidado en el hogar. Ten en mente que no hay garantía de que tu cónyuge o tus hijos, aunque sean muy devotos, puedan cuidarte por mucho tiempo, particularmente si sufres de Alzheimer’s o cualquier otra condición medica seria que requiera de cuidados todo el tiempo.

Deducciones disponibles
Si estás considerando una póliza de cuidado a largo plazo, famliarízate con dos posibles deducciones y determina si calificas. Primero, las primas que pagas (sujeto a limitaciones especificadas más adelante) son consideradas como gastos médicos calificados, los cuáles junto con otros gastos médicos, son deducibles si exceden 7.5 por ciento de tu ingreso bruto ajustado. El valor de tu deducción depende de tu edad. La cantidad deducible para el 1999 es de $210 por año si tienes 40 años o menos hasta $2,570 para aquellos mayores de 70 años.

Otra posible deducción está disponible a aquellos que ya reciben cuidados. Si tu póliza de cuidados a largo plazo te está reembolsando por tus gastos reales, tus beneficios son libres de impuestos. Si te pagan una tarifa fija por día, los beneficios de hasta $180 por día en 1998 o $190 por día en 1999 son deducibles.