Salir de deudas
Termina con el hábito de tener deudas
Gente que no puede resistir caer en el anzuelo de “tasa especial” que las tarjetas de crédito ofrecen y de los que usan la estrategia “compra ahora, paga después”, usualmente terminan inundados de estados de cuenta al final de mes. Es fácil de terminar endeudado al usar las tarjetas de crédito hasta el límite y luego correr el riesgo de caer en una crisis financiera. La mejor manera de terminar con este círculo vicioso es combinar las deudas y ejercer auto control. aquí tienes unas sugerencias:
Examina el costo del crédito
No pagues solamente el pago mínimo mensual. A esa tasa de interés, te podría tomar años terminar de pagar tu saldo. Es mejor que pagues lo más que puedas cada mes. Mientras más rápido pagues tus deudas, menor será el costo total y en lugar de pagar tarjeta de crédito con un saldo mayor, paga primero las que tienen altos intereses.
Si tienes dinero empolvándose en una cuenta de ahorros o de bajo rendimiento, tu ganarás más si lo usas para pagar totalmente tu tarjeta de crédito. Pagar el balance de una tarjeta de crédito con un interés de 18%, equivale a recibir un ingreso de doble dígito.
Reestructurar tu deuda
Considera cambiar los saldos de tu tarjeta de crédito a una tarjeta con menos intereses. Si eliges una tarjeta con una oferta de un interés bajo por introducción, intenta escoger una permanezca efectiva por al menos un año. O mejor aún, llama a tu emisor existente y pregunta por mejores términos. Muchas compañías de tarjetas de crédito preferirían ajustar el interés descendente a perder un cliente.
Para aquellos que poseen una casa, una segunda hipoteca o una línea de crédito, es la opción más económica para obtener crédito. Para la mayoría de los contribuyentes, usar una segunda hipoteca o una línea de crédito para pagar tarjetas de crédito con altos intereses significa no sólo bajar la tasa de interés, sino también, convertir intereses personales no deducibles de impuestos en intereses hipotecarios deducibles de impuestos. Si no haces los pagos en una segunda hipoteca o línea de crédito, podrías perder tu casa; así que recurre a esta opción sólo si estás seguro que vas a hacer los pagos.
Si estás renuente a arriesgar tu casa, tomar prestado de tu plan 401 (k) es otra opción. Lo malo de esto, es que los planes de retiro requieren el pago total en un periodo de cinco años y si dejas tu trabajo, tienes que pagar por el préstamo o el saldo pendiente sea tratado como distribución de impuestos. También, los intereses que resten serán regresados a tu cuenta, mismos que tendrás que pagar.
Reducir tus tarjetas
Para evitar que las deudas de tus tarjetas de crédito dominen tu vida, es importante que hagas cambios en la manera en la que gastas tu dinero. Comienza reduciendo el número de tarjetas de crédito. Sólo necesitas una o quizá dos como máximo. Usa una para pagar tus compras y guarda la otra para reserva. Debido a que la mayoría de las tiendas departamentales aceptan cualquier tarjeta emitida por la mayoría de los bancos, hay una pequeña razón para usarlas en esas tiendas, pero considera que muchas de ellas tienen tasas de interés que exceden el 20 por ciento.
Pagar el saldo completo cada mes
Cuando se usan adecuadamente, las tarjetas de crédito pueden ser una manera muy conveniente y flexible de hacer tus compras. Sólo asegúrate no gastar más del monto total que no puedas pagar cuando llegue el estado de cuenta. De esta manera, puedes disfrutar de la comodidad de pagar con tu tarjeta sin que te consuman los intereses.
Cambia a una tarjeta de débito
Las tarjetas de débito, son el equivalente electrónico de un cheque y pueden ser usadas para pagar las compras del súper, pagar por comidas en restaurantes y hasta ordenar por catálogos. Cuando usas tu tarjeta de débito para hacer tus compras, la cantidad que te “cobran”, es deducida inmediatamente de tu cuenta de cheques y lo mejor de todo, no hay un saldo ni intereses a pagar a fin de mes.
En busca de ayuda
Si tu deuda es muy grande y no puedes con ella sólo, ponte en contacto a la Fundación National Foundation for Credit Counseling al: (800.388.2227), una organización sin fines de lucro que educa y aconseja a la gente para usar mejor su crédito. |